domingo, 5 de octubre de 2014

Creta, la Isla Minoica: 1ª parte

     En el mes de julio y durante un período de 8 días hemos viajado a la Isla de Creta, Grecia. Con una doble intención, por un lado el aspecto cultural y por otra la observación de algunas aves especiales, acometimos el viaje. Esta primera entrada estará dedicada al Palacio de Cnosos y al Museo Arqueológico de la capital, Heraklio.

               El Palacio fue construido hacia 1900 a.c., sufriendo dos grandes destrucciones. Una en 1700 a.c. por un terremoto y la otra en 1450 a.c. por causas desconocidas. En ambas ocasiones se reconstruyeron, si bien a partir de la última fecha comenzó la lenta pero inexorable pérdida de importancia.

            Cnosos fue la ciudad más importante de la Civilización Minóica. Surgió durante la Edad de Bronce y se desarrollo en la Isla de Creta. A lo largo del recorrido se puede contemplar un gran patio central alrededor del cual bullía la vida de los aproximados 80000 habitantes que poseía. Almacenes, salas, salones, estancias reales......componen tan majestuoso Palacio de unos 17000 metros cuadrados y unas 1500 habitaciones.


Maqueta. Museo arqueológico de Heraklio.

             De cualquier manera, el recinto arqueológico del Palacio de Cnosos tal como lo conocemos hoy en día, no es ni más ni menos que una reconstrucción “libre” de Sr. Arthur Evans, el cual en 1900 tomó las riendas y el mecenazgo de las excavaciones en una controvertida pero no menos espectacular restauración.

               Al principio del recorrido lo primero que encontramos son los "Koulourès" o fosos de piedras para depositar las ofrendas.


                      A partir de aquí podemos realizar la visita de forma arbitraria y inmersionarnos en el pasado recorriendo las escalinatas, pequeños templos, columnatas, salones……dejándonos llevar por la magia del lugar.





                  Aunque levemente, en esta última imagen, se aprecia la representación del Minotauro, cuyo restos originales como en todos os casos que veremos se encuentran en Heraklio.


                       Durante el paseo accedemos al patio central en torno al cual giraría el devenir de sus habitantes. Desde allí podemos contemplar a tan solo unos pasos de distancias diversas estancias de gran interés. La religiosidad y el respeto al Rey Minos hacían de la "Estancia de las Ofrendas" un lugar especialmente relevante.




                     Al otro lado del patio central se encuentran las "Estancias Reales" donde además de podemos observar escenas de Tauromaquia, las Damas de azul….




                      Pero también encontramos dentro del recinto construcciones sin restaurar.


                     Debajo de las Estancias Reales accedemos al "Salón del Trono" quizás de las estancias más importantes de todo el conjunto arqueológico.


                         La otra gran estancia es el "Megarón de la Reina". Su importancia histórica radica, además de residir la Reina, en los famosos frescos de los  Delfines.


                      Muy próximo encontramos otra sala con frescos de Perdices. Aquí lo interesante es que la especie representada, pues se trata de la Perdiz chucar, Alectoris chukar. En la actualidad sigue existiendo y a pesar de la búsqueda por la isla no pudimos dar con ella.


                    Otro aspecto de gran relevancia era la conservación de los alimentos, En este caso el almacenamiento de la miel, grano, aceite y vino. Grandes ánforas de barro, "Pitois" hacían las veces de  enormes "alacenas" en los pequeños almacenes.


                      Para complementar la visita a este magnífico Palacio se hace imprescindible pasear sin prisas por las distintas salas del Museo Arqueológico de Heraklio. Allí podremos deleitarnos con los "frescos, esculturas, estatuillas, arcas funerarias y un sin fin de restos originales conservados y restaurados". 



Cabeza del famoso Minotauro que dio paso a la leyenda del Laberinto del mismo nombre.


Diosa de las serpientes, de la Fe y del Ritual.


Escena de Tauromaquía y escultura del acróbata de la escena.



Jarra de celebraciones


Las Damas de azul.

  
Y como no los Delfines, imagen representativa del Palacio de Cnosos.


                    De esta manera concluye la primera parte de nuestra visita a la Isla. En la próxima entrega os contaremos otros lugares tan increíbles y como recóndito que atrajeron nuestro interés. También nuestra pequeña incursión en la búsqueda de algunas especies de aves no observadas hasta ahora y otras de igual interés.

martes, 2 de septiembre de 2014

Cáceres. Una escapada hacia el interior.


               Durante el último fin de semana de agosto, hemos disfrutado alojándonos en una Casa Palacio del siglo XV que perteneció a los Condes de Alba de Aliste, en el pueblo de Garrovillas de Alconetar en la provincia de Cáceres.


                 A nuestra llegada nos hemos encontrado en plena celebración de las Fiestas en honor a San Roque. La Plaza Mayor, de gran belleza y declarada Monumento Histórico Artístico de Interés nacional, estaba cerrada con motivo de la suelta de “toros al estilo tradicional”. Tengo que decir que afortunadamente no se trataba de otra de las muchas manifestaciones barbaras que salpican el territorio nacional. Por Bando Municipal está totalmente prohibido el maltrato animal por lo que el espectáculo consistía en esquivar las embestidas del animal. Al cabo de un rato eran devueltos a los toriles improvisados sin daño alguno. No se puede negar que el festejo careciera de colorido.




                  Dado que no disponíamos de mucho tiempo, el sábado nos levantamos temprano al objeto de conseguir hacer todo lo que teníamos previsto. Aunque un poco retirado desde el lugar donde nos alojábamos, nos dirigimos hacia Cuacos de Yuste para visitar el Monasterio de Yuste.

             Este Monasterio fue lugar de acogimiento de la Orden de los Jerónimos, anteriormente “ermitaños de la vida pobre” fechándose su construcción en 1402. El conjunto arquitectónico esta formado por dos partes. Por un lado el Convento y por otro la Casa-Palacio mandada a construir por el Emperador Carlos I de España y V de Alemania para su retiro hasta su muerte (1556-58) después de su abdicación. 



                De cualquier manera la Casa-Palacio estaba anexa al ábside de la iglesia de tal manera que desde su lecho, el Emperador, podía ver y escuchar los rezos. A su muerte mandó que le enterrasen en una cripta debajo de la misma. Hoy y a pesar que sus restos fueron llevados por su hijo Felipe II al Monasterio del escorial, aún permanece lo que podría ser su ataúd. Al menos está fechado en la misma época.  


                    El conjunto esta formado por iglesia y dos claustros. La iglesia y el claustro gótico son del s. XV, mientras que el resto de la edificación son del s. XVI. En un principio poseía tres plantas que tras la reconstrucción y por seguridad pasaran a ser solo dos. Como ocurriría en todo el territorio nacional, tras la Desamortización de Mendizabal, los nuevos propietarios lo sometieron al abandono, mal uso y por ende al deterioro.




                   No fue hasta mediados del siglo XIX cuando comenzó su reconstrucción. Hasta hace tan solo unos años albergaba a dos monjes de la Orden de los Jerónimos los cuales viven en la actualidad en el Monasterio del Parral en Segovia con el resto de la exigua congregación. Para continuar dándole el uso que correspondía a su construcción inicial, el Convento ha vuelto este año a tener vida monacal. En este caso los llamados “Paulinos”, monjes polacos de la Orden de San Pablo Primer Eremita.

                      Junto al Monasterio se encuentra el pueblo de Caucos de Yuste donde en su plaza y algunas casas se puede ver indicios del expolio a que fue sometido éste.


              Una vez finalizada nuestra incursión por la historia de este magnífico monumento, nos dirigimos hacia Plasencia donde visitaríamos la Bodega Viña Placentina, que elabora unos caldos ecológicos nada despreciables. Ya por la tarde regresamos a la Hospedería y disfrutamos de sus instalaciones. Una vez repuestos, paseamos por el pueblo donde encontramos una manifestación de la arquitectura en las casas. 


                     En la plaza de la Iglesia pudimos encontrar un monolito dedicado a un paisano del pueblo y no sin justificación.


                    A la mañana siguiente fuimos a visitar el Convento de San Antonio de Padua situado a las afueras del pueblo. 


                Fundado en 1476, la iglesia de estilo renacentista poseía bóveda de crucería con una sola nave y un ábside poligonal con dos capillas laterales a cada lado, dos renacentistas y dos platerescas.



                Igualmente poseía un claustro sobrio de estilo renacentista y entre otros detalles, en el muro del Claustro bajo, existieron frescos con escenas de milagros y vida de los frailes franciscanos. Sufrió como otros la Desamortización, pasando a manos privadas. En 1843 fue destruido y expoliado por los propios vecinos de Garrovillas.

                Continuando nuestro periplo llegamos al pueblo de Alcántara, situado al oeste de la provincia y a tan solo 15 kilómetros de Portugal. Su nombre proviene del árabe “Al Qantarat” que significa “El Puente”, haciendo referencia al puente romano sobre el Río Tajo que se encuentra en las inmediaciones.

                Invadido por los musulmanes en la Edad Media, es reconquistado por Alfonso IX de León en 1213. La zona es cedida a la Orden de Calatrava para su defensa pero al estar muy lejos de sus dominios son cedidas a su vez a la Orden de San Julián del Pereiro, posteriormente llamada Orden de Alcántara. En su escudo aparece un peral, que hace referencia a “Pereiro” y la cruz de la Orden Militar en color verde.

             En el pueblo además se encuentra el Convento de San Benito también llamado el “Inconcluso”. 


            Esta iglesia da por finalizada sus obras, por falta de recursos, en 1576, dejando zonas provisionales para mejores tiempos y que a la postre han llegado tal cual hasta nuestros días. En su interior destacan tres naves cubiertas con bóvedas de crucería.



                 El patio posee una galería porticada con una columnata de Orden jónico. Exhibe elementos de gran interés donde se aprecia el paso de gótico al renacimiento. Gárgolas y un construcción para recoger el agua adornan el patio.




            En la fachada principal se puede contemplar la galería porticada de la Hospedería o de Carlos V de tres plantas apoyadas sobre una columnata de orden jónico, las cuales están flanqueadas por dos torrecillas adornadas con pináculos, una gótica y la otra renacentista.


            A la salida del pueblo en dirección a Portugal llegamos al Río Tajo,


         Allí podemos contemplar el puente romano. Éste consta de 6 arcos y 5 pilares. En el centro del puente se puede observar un templete denominado de Trajano. Todo el conjunto está realizado de sillares almohadillados de roca granítica de entre 45 y 55 cms.


              Cuenta la historia que en la distintas conquistas y reconquistas de la época, Alfonso V de Portugal en su invasión a Castilla, y ante su ataque inminente. vislumbró que su enemigo destruiría el puente para evitar que pudiesen cruzar por ahí, por lo que le mando una misiva donde le diría que atacarían por otro lugar porque no quería que Castilla se privase de semejante monumento.

                Junto al Embalse de Alcántara podemos encontrar “La Cantera”. Como su nombre indica se trata de una antigua excavación para la obtención de piedra para la construcción de la presa del propia pantano. La curiosidad radica en que la han habilitado como “playa”, con aporte de arena, al haber aflorado el agua y en que ha sido colonizada por Buitres leonados, una pareja de Alimoches y otra de Cigüeñas negras.


                 Ya de regreso buscando la autovía, nos encontramos con muchas pequeñas lagunas o charcas que salpican los extensos campos secos. En una de ellas, aunque se denomine Embalse de Brozas II, localizamos en un extremo del embalsamiento un par de Cigüeñas negras y sobre todo más interesante un bando de Espátulas en migración que estaban aprovechando este espacio para descansar y coger fuerza para continuar el camino.




                 Con esta última observación, Inma y el que suscribe , dimos por finalizada nuestra pequeña incursión en la Historia de España.

miércoles, 27 de agosto de 2014

LANZAROTE. Crónica de una "Bimbada" anunciada

                Con este sugerente título, para algunos, y sin sentido para otros, quiero comenzar el relato de lo que ha sido mi paso fugaz pero intenso por esta maravillosa isla.

                Aterrizamos en Arrecife sobre la medianoche del jueves. Entre recoger la maletas, el coche de alquiler y llegar al alojamiento nos vimos obligados a acostarnos tarde. De cualquier manera eso no fue impedimento para que sobre las 7 de la mañana, Juan Sagardía nos pusiese en pie. Había que buscar temprano algunas especies, antes que el calor la obligase a refugiarse y fuese casi imposible su observación. Antes de continuar aprovecho para agradecerle como persona el interés mostrado y como empresa, Lanzarote Pelagic, la experiencia y buen hacer a la hora de localizar las especies.

              Retomando la situación donde la habíamos dejado, la verdad es que no todos los días se levanta uno, o mas bien lo levantan, con esta pregunta: ¡Bueno! ¿Que te falta por ver en la isla? Uhmmm.....tras una pequeña conversación quedó claro mi especial interés en tres especies. Tras un desayuno reparador comenzamos la búsqueda. En el primer lugar, de los mas seguros para la observación, fallamos el intento. Demasiadas molestias humanas con perros sueltos. Ni lo pensamos. Rápidamente fuimos a por el segundo sitio ya que el calor comenzaba a notarse. Tampoco hubo suerte. Durante el trayecto de un lugar a otro pudimos ver Alcaudón norteño, Lanius excubitor, Bisbitas caminero y arbórea, Anthus berthelotii y A. trivialis, Camachuelo trompetero, Bucanetes githagineus, Gorriones morunos, Passer hispaniolensis o un enorme bando de Terreras marismeñas, Calandrella rufescens, de mas de 200 ejemplares, entre otros.

Alcaudón norteño

Bisbita caminero

Bisbita caminero
             
               Tras unos kilómetros pisteando por los Llanos de Famara, ¡BIMBO! Conseguimos localizar un macho de Avutarda Hubara, Chlamydotis undulata


              Con alegría contenida, continuamos nuestro periplo a la búsqueda de las otras especies. Al igual que en el caso anterior el primer intento lo fallamos, la diferencia estuvo que en el segundo lugar visitado localizamos las dos especies buscadas. ¡BIMBO! ¡BIMBO!. Se trataba de la Tórtola senegalesa, Streptopelia senegalensis y la Tortolita rosigrís, Streptopelia roseogrisea, ambas reproductoras en la Isla en escaso número. 

Tortolita rosigrís
Tortolita rosigrís
Tórtola senegalesa
             
               Con el objetivo terrestre cumplido continuamos a la búsqueda de alguna sorpresa aunque sin éxito.

                El sábado muy temprano embarcamos en un “Quest” de 14 metros de eslora que nos llevaría hacia el Banco de la Concepción. Las condiciones reinantes durante la travesía de ida fueron bastante adversas. Viento de mas de 30 nudos y olas de 3 metros dificultaban tanto la marcha como el disfrute de la navegación. Después de haber recorrido sobre 20 millas se lanzó al agua el primer bloque de “Chum” (pescado congelado triturado de varias especies). Como por arte de magia comenzó el espectáculo. Los primeros en llegar, y como no ¡BIMBO! de nuevo, los Paiños de Madeira, Oceanodroma castro, seguidos de los Petreles de Bulwer, Bulweria bulwerii también ¡BIMBO!, que hicieron nuestras delicias.

Paiño de Madeira. Chris Gibbins.

Petrel de Bulwer. Chris Gibbins.
       
              Paiños europeos, Hydrobates pelagicus, Paiño de Wilson, Oceanites oceanicus o Pardelas cenicientas atlánticas, Calonectris borealis también se unieron al festín. Esta última especie ya considerada como especie por alguno taxónomos aunque en discusión aún.

Paiño de Wison. Juan Sagardía.

Pardela cenicienta atlántica. Juan Sagardía.
                 
                   Por último, de nuevo ¡BIMBO!, los Paiños Pechialbos, Pelagodroma marina.

Paiño pechialbo. Chris Gibbins.

Paiño pechialbo. Chris Gibbins.
             
                   Invadido por la alegría del momento  y por un profundo malestar debido a la mala mar, caigo en “Stanby” casi 20 horas. Ya a media mañana del día siguiente, con la mar algo mas calmada, parece que vuelvo a ser persona. Tras comer algo salgo a cubierta en el momento mas oportuno. Alrededor del barco tenemos Pardelas pichonetas y capirotadas, Puffinus puffinus  y  P. gravis,

Pardela capirotada. Chris Gibbins.
           
                pero sin lugar a dudas el ¡BIMBO! con mayúsculas lo puso la Pardela chica, Puffinus baroli, que nos deleito con unas pasadas a unos 5 o 7 metros. La importancia de la observación es debida a sus hábitos nocturnos en las colonias de cría pero sobre todo a los muy pelágicos durante el día.


  
       
           Ya de regreso disfrutamos de la compañía de un enorme grupo de Delfines moteados o manchados del Atlántico, Stenella frontalis que pegados a las amuras del barco nos acompañaron un buen rato.

           Una vez desembarcados del velero, tomamos el ferry que nos llevaría al puerto de Orzola. Durante el trayecto estuvimos atentos ya que pasamos por delante del nido de una de la parejas de Rabijunco etéreo, Phaethon aethereus que crían en este archipiélago aunque no tuvimos la suerte de verlo.

           Todavía antes de dirigirnos hacia el aeropuetto, pudimos ver algunas Perdices morunas, Alectoris barbara, Canarios, Serinus canaria y Corredores, Cursorius cursor.

                En resumen. Salida corta con máximo provecho. Total 7 BIMBOS. Para los no familiarizados son especies nunca antes observadas.


                Este viaje lo he compartido con José Portillo “Porti”, Miguel Rouco, Juan Sagardía, Pablo Gutierrez, Chris Gibbins, Phillip Croquet, Hymel Maggs y un el que suscribe.